Ejemplo a Seguir. Regalo de una compañera

¿Qué nos mueve a cambiar?

Llevaba días, semanas, dándole vueltas a este artículo. Sobre cómo enfocarlo. Se me ocurrían muchas ideas que luego iba descartando. No conseguía plasmar lo que quería deciros. Quería desnudarme de capas que ya no necesito.

Ha sido ahora en estos días de sosiego, cuando lo he visto claro. He conectado con mi intuición, he hecho balance de este año 2015 y aquí estoy, fortalecida y llena de energía.

Hoy os contaré algoarte_gustav_klimt_el_arbol_de_la_vida muy personal para explicaros la importancia de vencer la pereza y los miedos. Este año 2015 ha sido un año mágico y, a la vez trágico, para mí. Arrancó con dureza y hostilidad. Llevaba cerca de un año arrastrando miedos e indecisiones. Dejándome llevar. La pereza y los miedos me consumían por dentro. Puse todo mi foco y mi esperanza en una personita que esperábamos como agua de mayo. Cuando ya parecía que llegaba a la ansiada meta, todo mi Universo se derrumbó. El hijo que esperábamos sufría una cardiopatía severa y las posibilidades de que sobreviviera eran mínimas. Acabábamos de volver de pasar los Reyes con nuestras familias y fue un jarro de agua fría. Después de muchas pruebas y consultas, al cabo de unos días tomé, junto a mi marido, la decisión más difícil y desgarradora que la vida nos había planteado. Fue un trance muy difícil. Incluso había dejado mi estabilidad laboral para centrarme en él y de repente, me encontraba rota, mi vida ya no tenía sentido. Sin embargo, esta sensación duró poco tiempo. Había tocado tanto fondo que ya solo me quedaba tomar impulso y reinventarme.

Este año me he sentido más afortunada que nunca. Porque cuando se te presentan adversidades de esta magnitud, tomas conciencia de lo que de verdad te importa. Las personas que te acompañan en el camino. El poder de creer en ti. De ganar confianza y seguir adelante. Este año todo mi entorno se ha volcado conmigo. Son tantas las personas que han sabido estar ahí, que me siento sumamente agradecida.

A mí siempre me ha apasionado desarrollar mi faceta profesional. Es algo natural para mí. De pequeña he vivido en un hogar muy liberal, con tareas domésticas compartidas, mucha libertad. Siempre he admirado a las mujeres con independencia financiera. Sabía que yo era una de ellas. Antes de casarme y de tener a mi hija, buscaba tener resuelta mi carrera profesional para luego poder introducir los cambios necesarios para adaptarme a la crianza de mis hijos. He conseguido enormes logros personales y profesionales. Sin embargo, cuando mi hija nació, comprendí que lo que había logrado no estaba en línea con lo que yo quería. Demasiadas horas fuera de casa, demasiado cansancio. ¿Por qué no podría yo vivir más tranquila, pasar más horas de calidad con mi hija?

En casa, mi marido tenía un horario fantástico. Pasaba muchas horas con nuestra hija. Sin embargo, para mí no era suficiente. Yo quería estar con ella.

Entonces en ese tiempo de tocar fondo y de reinvención, pensé «Vale, ahora tengo dos opciones: o me quedo aquí compadeciéndome de mí misma o elijo seguir adelante y salir reforzada». Quien me conoce bien, sabe que yo soy de las personas que opta por lo segundo. De hecho, aunque en el día a día se me haga un mundo gestionar algunas emociones y encontrar el equilibrio, en las situaciones adversas siento una fuerza que me guía y me hace seguir adelante con fuerza y optimismo.

Ya había decidido seguir adelante reforzada. Ahora tocaba conectar con mis fortalezas y reflexionar qué habilidades podía poner al servicio de los demás. Qué talentos podía desarrollar para ayudar a los demás. Cómo podía vivir de mi pasión.

Acudí al Centro de Igualdad de Clara Campoamor y asistí a varios talleres de crecimiento personal y de autoestima. Conocí a más mujeres, que como yo, habían sufrido y estaban dispuestas a reinventarse y fue una experiencia maravillosa.

Mientras trabajaba mi lado personal, recordé cuánto me gusta revisar. Decidí formarme en corrección. Esto me serviría para adquirir más criterio, más seguridad y un método que seguir para trabajar de forma rigurosa y ordenada.

Pronto comencé a aplicar lo que había aprendido a los encargos que me iban llegando y fui notando la evolución y los beneficios de separar las tareas, comprender el grado de intervención… Es maravilloso lo que se puede conseguir en un año.

Después del verano, me lancé como profesional autónoma y empecé a practicar ejercicio físico con regularidad.

Esta mañana leyendo el artículo El olvido de la filosofía la frase «Kant decía que los dos vicios que la humanidad tiene que sacudirse para progresar son el miedo y la pereza» ha resonado con fuerza en mi cabeza. Este año he sacudido el miedo y la pereza para progresar en la vida.

He salido fortalecida porque he superado mis mayores miedos y porque he vencido la pereza que me ataba a una vida cómoda y de falsa «seguridad». La verdadera seguridad la tengo ahora, que hago lo que realmente me apasiona.

Autora: Marián Amigueti. Más información sobre mí en www.amiguetitranslations.com y https://es.linkedin.com/in/amiguetitranslations

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s