LA HISTORIA DE LILITH

Lilith-religione-sumera

Cuando me dijeron que este Espacio de Igualdad cumplía 10 años, me puse a reflexionar que podía aportar personalmente a esta Celebración y a este Espacio que tanto me ha hecho crecer como persona.

         Y me puse a investigar sobre las primeras mujeres feministas en la historia y partiendo de un “nombre” descubrí  quizá a la primera mujer feminista que no quiso someterse a la voluntad de ningún hombre, esa mujer se llama LILITH”

         La primera duda me surgió cuando leí en la Biblia El Libro del Génesis donde se das dos versiones distintas sobre la creación de la mujer.

    Gén.I, 27: “Y Creó Dios al hombre a imagen  suya, a imagen de Dios lo creó, y los creó macho y hembra”.

Génesis II, 21-22, “Hizo,pues ,Yavé Dios, caer sobre el hombre un profundo sopor; y dormido, tomó una de las costillas, cerrando en su lugar con carne. Y de la costilla que del hombre tomara, formó Yavé Dios a la mujer, y se la presentó al hombre.

Esta controversia sobre la creación de la mujer no se debe a otra cosa que hay un entrelazamiento de tradición judía más primitiva y otra sacerdotal posterior.

    A pesar de ser considerada la primera mujer y de la importancia que eso debería tener, el nombre de Lilith sólo aparece una vez en la Biblia, en Isaías XXIV, 14: “Gatos salvajes y hienas se encontrarán allí; y los sátiros se reunirán; y también allí se tumbará Lilith, y encontrará su lugar de reposo”.

Esta es la única referencia a esta mujer en el texto Sagrado, e incluso dependiendo de la traducción LILIHT es traducida “lechuza” ave nocturna.

                  Ante este panorama me di cuenta que no era el Antiguo Testamento dónde tenía indagar si quería saber más. Gracias a internet y basándome en los textos de Robert Graves,(Los Mitos Hebreos)  comencé un viaje maravillo para conocer los orígenes de esta mujer, que hay que buscarlos en la antigua Babilonia en los  los midrashim. Es el “Alfabeto de Ben Sira” (datado en el año 700 o 1000 dC) el texto que contiene la versión más antigua y completa de la figura de Lilith.

        Pero….empecemos por dónde hay que empezar por el principio:

“El sexto día de la creación Dios modeló a Adán a partir de polvo puro que hizo humedecer con niebla. Una vez creado Dios le encomendó una importante tarea: dar nombre a los animales. Mientras realizaba su labor, Adán, se dio cuenta de que todos los seres vivientes tenían pareja excepto él. Consciente de su soledad, fue copulando con todas las hembras, pero ninguna le satisfacía, por lo que se quejó a Dios para que remediara la situación: “¡Todas las criaturas menos yo tienen la compañera adecuada!”

     Adán tenía razón, así que rápidamente el Señor se puso a modelar a la mujer, tal y como hizo con el hombre, salvo que esta vez no usó polvo puro, sino “inmundicia y sedimento”. Esta mujer recibió el nombre de Lilith. Adán estaba encantado, pues por fin tenía una compañera de su misma especie con la que cumplir el mandato divino: “Creced y multiplicaos, poblad la tierra y sometedla (…)” (Gén.I, 28). Sin embargo pronto hubo disputas entre ellos, ya que Lilith no era precisamente una mujer sumisa, mostrando su inconformidad con las reglas de Yavé les había impuesto, como por ejemplo comer del Árbol del Conocimiento y no le agradaba la postura que Adán le hacía adoptar para mantener relaciones sexuales: “¿Por qué he de acostarme debajo de ti? Yo también fui hecha con polvo, y por consiguiente soy tu igual”. Pero eso de la igualdad femenina no se entendía muy bien en esta época, así que Adán hizo caso omiso a la lógica de Lilith e intentó forzarla. Ella entonces “pronunció el nombre mágico de Dios, se elevó en el aire” y huyó del Edén.

Encontró refugio en el Mar Rojo y allí mantuvo relaciones sexuales con multitud de demonios, era tanto su fervor que paría más de cien hijos demoníacos al día. Adán volvió a quejarse a Dios, porque una vez más estaba solo. Por lo tanto al refugio de Lilith fueron enviados tres ángeles: Senoy, Sansenoy y Semangelof. Su misión era traer de vuelta a la mujer, por las buenas o por las malas, aunque ella fue más lista, pues les aseguró que también ella tenía una tarea encomendada por el propio Dios. Los ángeles se conformaron con esta extraña respuesta y volvieron ante el Señor con las manos vacías. Éste, enfurecido, juró matar a la estirpe de Lilith, si cien hijos tenía, a cien hijos mataría…

    Lilith no volvió al Paraíso y a pesar de que le fuera arrebatada parte de su descendencia, fue el precio que debió pagar por su libertad. Mientras tanto Adán seguía sólo, así que Dios se puso manos a la obra e hizo otra mujer, pero esta vez no la modeló a partir de arcilla, creó una nueva compañera a partir de la costilla  del costado de Adán mientras dormía… (Historia por todos conocida).

Eva fue entregada a Adán, se comportó como una mujer sumisa y obediente, hasta que tentada por la serpiente comió del Árbol de la Sabiduría… Y ya sabemos cómo continúa la historia.

Según los textos rabínicos, los hombres que dormían solos corrían el peligro de ser atacados por Lilith, que satisfacía sus deseos hasta dejarles débiles y enfermos. La señal que demostraba que había sido usado por este espíritu era lo que se llama “polución nocturna”. De la unión con estos “felices durmientes” nacían los hijos de Lilith, los lillim “la plaga de la humanidad”.

¿Y qué pasó con Lilith? La leyenda no dice nada con exactitud sobre su destino.  Yo quiero pensar que ejerció su maternidad de forma libre y voluntaria, que se hizo muy amiga de la serpiente que fue una mujer feliz, autónoma, empoderada hasta el fin de sus días, que sembró la tierra de Lillim, y que en todas las mujeres hay una pequeña Lilith, grabado en nuestro ADN con un gen que está latente esperando a ser despertado.

         Es fácil imaginar que esta leyenda ha sido maltratada a lo largo de la Historia de la Humanidad  y utilizada por las religiones, juristas, políticos, filósofos, artistas… en definitiva  por todas las sociedades, haciendo que mujeres que lucharon por su libertad  fueran acusadas de brujas y quemadas en la hoguera o sometidas a tortura, tratadas de histéricas, locas,  inadaptadas sociales….pero ha habido muchas hijas de Lilith a lo largo de la historia que han luchado por su independencia e inconformidad del papel que les  había asignado la sociedad que les tocó vivir,  pero en fin … Esta es otra historia.

Y para acompañar, la canción de Lilith de Pedro Guerra

Si quieres escucharla PINCHA AQUÍ

ANTONIA CORTÉS CASTILLO

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